Dolor de rodilla, ¿Qué lesiones pueden producirlo?

Dolores en Articulaciones, Rodilla

El dolor de rodilla es una afección que puede darse a cualquier edad y, de hecho, representa una causa habitual de consulta médica en CLINICA OSTEOMED. Puede deberse a un amplio abanico de factores entre los que destacan las lesiones de rodilla o causas degenerativas.

En OSTEOMED contamos con un equipo médico multidisciplinar que podrá ayudarte si padeces dolor de rodilla continuo. Nuestros especialistas diagnosticarán tu dolencia y encontrarán el mejor tratamiento para ella.

En este post profundizamos sobre este problema traumatológico tan habitual. Si quieres ampliar información o tienes alguna duda puedes escribirnos o ponerte en contacto no nosotros a través del (+56) 512 235 957.

¿Cuáles son las causas más frecuentes del dolor de rodilla?

La rodilla es una de las articulaciones más complejas del organismo y, al mismo tiempo, de gran tamaño. El hecho de que sostenga el peso de gran parte del cuerpo hace que sea propensa a sufrir lesiones.

Por este motivo, el dolor de rodilla puede ser algo habitual en personas de todas las edades. En las consultas de traumatología es una dolencia frecuente y tiene diferentes causas:

Lesión del menisco. El menisco es el nombre por el que se conoce al fibrocartílago que es un disco que actúa como amortiguador de la articulación de la rodilla. Este dolor de rodilla se caracteriza por aparecer en la zona interior y exterior de la articulación al moverla.
Esguinces de rodilla. Se trata de lesiones menores que a menudo están causadas por una torcedura espontánea.
Desgarro del tendón o del músculo. En este caso se trata de un estiramiento excesivo de los ligamentos del tendón o del músculo de la rodilla. Los desgarros en ocasiones pueden llevar a la rotura de los tendones o músculos.
Rotura de ligamentos. Es algo muy habitual en determinados deportes como el fútbol. Los futbolistas suelen referir dolor de rodilla causado por lesiones en los ligamentos que provocan inestabilidad, bloqueos en la articulación y dolor intenso.
Bursitis. Se trata de una inflamación que tiene origen en una presión repetida sobre la rodilla fruto probablemente de un sobreesfuerzo.
Desgaste derivado del uso excesivo de esta articulación. Esto es sobre todo frecuente en deportistas que se dedican a atletismo o a maratones deportivos.
Fractura de la rótula o de otros huesos.
Además de estas causas que corresponden a las diferentes lesiones de rodilla, el dolor de rodilla también puede deberse a la artritis. En este caso se trata de un origen degenerativo que está causado por la artritis reumatoide o la osteoartritis.

Diagnóstico y tratamiento por un traumatólogo especialista en rodilla

Ante la presencia de un dolor de rodilla que no cesa ya sea intenso o leve es importante acudir al médico. El especialista en traumatología podrá determinar si existe diagnóstico de una lesión de rodilla y, en tal caso, indicar el tratamiento más adecuado.

A este respecto, los principales síntomas que refiere un paciente con lesión de rodilla son:

Dolor ya sea intenso o leve.
Inflamación en la zona.
Sonidos al mover la rodilla o al realizarse la lesión producto de un traumatismo.
Problemas de movilidad. Dificultad para estirar la pierna de manera correcta o sin dolor.
Sensación de inestabilidad o bloqueo de la articulación.
Cuando un paciente acude con esta sintomatología a la consulta con el traumatólogo especialista en rodilla, éste le realiza la exploración física correspondiente y las pruebas complementarias necesarias. En el momento en el que existe un diagnóstico certero se indica la realización de un tratamiento acorde a la lesión de rodilla.

Tratamientos de las lesiones de rodilla

Los tratamientos de las lesiones de rodilla van a depender directamente de la gravedad de esta lesión. En términos generales, en la mayoría de ocasiones se indican tratamientos terapéuticos como el conocido en inglés como método PRICE basado en:

Protección para evitar daños mayores.
Reposo durante los tres primeros días y comenzar la movilidad poco a poco para no perder masa muscular.
Hielo. Aplicar hielo, en inglés “ice”, o compresas frías para bajar la inflamación de la zona afectada siempre cubierto con un paño para no dañar la zona.
Compresión. Aplicar presión, es decir, comprimir la lesión con vendajes para disminuir la inflamación y contenerla.
Elevación de la pierna para mantener la rodilla alta y fomentar la circulación de la zona.
Además de ello, es habitual que el traumatólogo indique el consumo de medicamentos analgésicos para aliviar el dolor y la fisioterapia para acelerar la recuperación. La rehabilitación y fisioterapia se lleva a cabo sobre todo cuando ha habido un tratamiento quirúrgico de la lesión de rodilla como, por ejemplo, una artroscopia de rodilla. Este tratamiento invasivo se realiza en caso de la que la lesión sea grave.

En OSTEOMED contamos tanto con consultas de traumatología como con un servicio de Rehabilitación y Fisioterapia habilitado especialmente para ofrecer un abordaje integral a este tipo de patologías. ¿Quieres información? Pide cita aquí.

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